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Viernes 12 de Octubre de 2018

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EE.UU. respaldó la política cambiaria y el dólar sigue en baja: cerró a $37,77. A dos semanas del arranque de las “bandas de flotación” Clarín

Por Ricardo Kirschbaum
El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, apoyó públicamente los fuertes ajustes de la política fiscal y monetaria del Gobierno. Y Christine Lagarde, la directora del FMI, elogió “la disciplina demostrada” por Macri. Ambas señales ayudaron a mantener la tendencia a la baja del dólar, que ayer terminó por debajo de los $ 38. También descendió el dólar mayorista. Desde el arranque del plan de flotación cambiaria la divisa estadounidense retrocedió 10%. APROBACIÓN EN EL CONGRESO

El precio del dólar sigue mostrando en el mercado argentino una tendencia bajista a pesar de las turbulencias globales. La fuerza de las tasas de interés altísimas y el torniquete monetario que está aplicando desde el arranque de octubre el Banco Central puede más, por ahora, que los temores por la marcha de la economía y los resquemores entre inversores que sufrieron cuantiosas pérdidas por la fuerte disparada que observó el dólar entre abril y septiembre.

Lo concreto es que ayer el dólar minorista cerró a $ 37,77 y el mayorista a $ 36,60. Esto muestra que la pendiente declinante, después del rally que llevó al dólar al borde de los $ 42 pesos el último día hábil de septiembre, parece consolidarse.

Desde el arranque del “plan Sandleris”, el precio del dólar retrocedió 10%. Los inversores más sofisticados empezaron a comprar Letras Capitalizables que emite al tesoro a tasas del 58% anual -casi 5% mensual- y entonces estos jugadores ganan por partida doble: por los altos intereses en pesos y por la depreciación del tipo de cambio. El famoso carry trade. Un ejemplo: quien vendió 1.000 dólares el viernes 28 de septiembre a $ 41 y los puso en Lecap en pesos al 48% (4% mensual), en estas dos semanas, si se pasa a dólares (los compra a $ 38), tendrá 1.100 dólares. es decir, una ganancia del 10%, en dólares, en dos semanas.

Claro, una cosa es decirlo “con el diario del lunes” y otra tomar los riesgos de apostar al peso en un escenario de muy alta incertidumbre global y también local, porque es un plan que recién arranca, que tiene que atravesar una etapa de mayor retracción de la economía y que debe también soportar las tensiones de quienes le reclaman al Gobierno que afloje con el rigor, reclamos que vienen tanto desde el lado oficialista como, desde ya, de la oposición.

Hay que recordar que tras el anuncio del nuevo programa monetario y cambiario -el miércoles 26- el dólar se disparó durante jueves y viernes, y ese fin de semana previo a la puesta en marcha del plan, reinó la incertidumbre.

De hecho la declaración de Sandleris “Ni loco compraría dólares” publicada ese fin de semana, fue tomada con una mezcla de sorna y sorpresa. Pero dos semanas después, está claro que el panorama es otro.

La realidad dice que ya estaría empezando a producirse, de a poco, el fenómeno conocido en la jerga financiera como “desarmar el canuto” es decir, empezar a vender dólares, tanto para aprovechar las opciones financieras en pesos como para financiar gastos que fueron postergados justamente porque se utilizó la liquidez en comprar dólares.

“Estamos viendo que los fondos en dólares están perdiendo patrimonio y crece en los que apuestan a activos financieros en pesos” le dijo a este diario Diego Falcone, de la Cohen Sociedad de Bolsa.

Algo parecido dijo Norberto Sosa, de Invertir en Bolsa.
En los bancos también se está observando una caída a pique de la demanda de dólares y algunas operaciones de venta de dólares de clientes (“chiquitaje”) que parece habérseles pasado el miedo. Lo que también empieza a verse son ventas de pequeñas empresas que ante la opción de descontar cheques a tasas que pueden superar el 100% anual, prefieren desprenderse de divisas.
Un cambio de escenario, sin dudas. Habrá que ver cuánto dura. ¦

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