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Viernes 7 de Diciembre de 2018

CIUDAD

Nuevas alturas para edificios y adiós al bidet, los cambios que traerán los códigos Urbanístico y de Edificación LaNación

- Con votos propios, el oficialismo aprobó la reforma de los códigos Urbanístico y de Edificación; se podrá construir hasta 38 metros de alto y autorizan departamentos de solo 18 m2; en los baños, también será optativa la bañera

Por Mauricio Giambartolomei
Los criterios para construir en la ciudad de Buenos Aires se modificaron profundamente. Con el vo- to de los legisladores oficialistas se aprobó ayer la reforma de los códigos Urbanístico y de Edificación, que establecen una altura máxima de 38 metros para nuevos edificios en avenidas principales. Además, ya no será obligatoria la vivienda para los encargados ni los bidets ni las bañeras en los baños. Sanitarios unisex y lactarios en lugares públicos son otras de las novedades.

Con los cambios quedarán determinadas seis alturas máximas en distintas zonas de la ciudad que reemplazarán a las 27 vigentes del Código de Planeamiento Urbano de 1977, reemplazado por el flamante Código Urbanístico aprobado ayer. Los 38 metros (edificios de planta baja y 12 pisos) se permitirán en avenidas principales, aquellas de tránsito rápido como Corrientes, Alem o Rivadavia, en los nuevos desarrollos inmobiliarios. Además habrá límites de entre tres y nueve plantas en otras vías de circulación, según las características del barrio.

Las grandes torres, sin embargo, se podrán seguir construyendo en áreas para las que se dictaron normas especiales, por ejemplo, Puerto Madero y Catalinas. Lo mismo ocurre en los terrenos del Tiro Federal subastados hace pocas semanas y adquiridos en US$151,5 millones por el fideicomiso Buenos Aires Landmark, propiedad de los grupos Werthein y Sielecki. Ese predio también está protegido con normas debatidas en 2016.

Las avenidas secundarias, las de mano única o doble mano y calles de distribución, tendrán un máximo permitido de construcción de 31 metros; habrá otros tres límites para los barrios clasificados en altura alta (22 metros), altura media (16,50 metros) y altura baja. Esta última se dividirá en dos variantes: máximas de 10,50 y de 9 metros. Los cambios suponen la eliminación de Factor de Ocupación Total (FOT) y Factor de Ocupación Suelo (FOS), dos fórmulas matemáticas con las que hoy se calcula la superficie a construir en un lote.

En las manzanas con esquinas más bajas respecto del resto de las construcciones que las rodean, el nuevo Código Urbanístico permitirá nivelar las alturas de esas edificaciones hasta el máximo autorizado en esa zona. En esos casos entrará en vigor la ley de plusvalía, incorporada en la reforma, que funcionará como un impuesto a esos metros de más. Lo recaudado se volcará al financiamiento de obras de infraestructura en la ciudad.

El plan oficial es lograr una ciudad policéntrica que aliente el desarrollo de todas las actividades del vecino en un mismo lugar y, además, evitar las irrupciones inmobiliarias violentas en los barrios. Por eso pretende lograr una mixtura de usos al eliminar las zonificaciones (residencial, comercial, etcétera) que establece el actual Código de Planeamiento.

Otro de los objetivos es utilizar estas herramientas para bajar las expensas y por esa razón la vivienda para el encargado será optativa en los edificios de menos de 15 departamentos, en los que podrá ser reemplazada por un vestuario. Quizá sea la modificación más polémica del Código de Edificación, vigente desde 1943, aunque no la única.

Los cambios aprobados ayer establecen que en los nuevos edificios no será obligatorio la instalación de bañeras ni bidet, como hasta ahora. Esta medida, según el Poder Ejecutivo, fue pensada para crear sanitarios más accesibles. Además, para generar departamentos más chicos ya que la superficie mínima permitida para construir será de 18 metros cuadrados.

Los edificios públicos deberán contar con un lactario y se tendrán que instalar cambiadores para bebés también en los baños masculinos. Los sanitarios en universidades, comercios, shoppings y hospitales podrán ser unisex.

En marzo, la Ciudad emitió un decreto complementario al proyecto con el que suspendió, durante 180 días, los permisos para la construcción de torres de perímetro libre en los barrios. El plan era esperar la aprobación de las nuevas normas y evitar una catarata de permisos antes del debate en la Legislatura. Ayer, en el recinto, con solo los 34 votos del bloque oficialista y sus aliados, el gobierno porteño logró sancionar la ley.

Los cambios fueron analizados durante tres años junto a especialistas en arquitectura y urbanismo, además de la participación de 5600 vecinos en diferentes mesas de trabajo, según se informó oficialmente. Las partes acordaron modificar las normas de edificación. También hubo debate en las audiencias públicas y sugerencias de los vecinos, algunas de las cuales fueron incorporadas al texto de la ley.

Por planteos de vecinos e instituciones se prohibieron los acuarios; en el barrio de Agronomía se descartó la apertura de la calle Zamudio (que pasa dentro de las facultades de Agronomía y Veterinaria), y se eliminó la posibilidad de construir un estadio cubierto en el club Comunicaciones; se mejoraron las medidas de los patios verticales para favorecer la iluminación y la ventilación, y se incluyeron techos fríos o terrazas verdes en las nuevas construcciones. También se modificaron los criterios para catalogar inmuebles de modo de poder incluir más de un elemento dentro de una parcela, que no sea el edificio; por ejemplo, una glorieta, una fuente de agua o una escultura.

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